Dos medidas que cuentan historias diferentes
El pH describe la acidez de la solución y afecta a la disponibilidad de nutrientes. La EC refleja la concentración total de sales, pero no indica si la proporción entre nutrientes es correcta. Anota ambas junto con el nivel de agua y la temperatura; una cifra aislada rara vez explica el problema.
Mide siempre con instrumentos calibrados, solución removida y unidades claras. Si el agua baja y la EC sube, la planta está consumiendo proporcionalmente más agua que sales. Si ambas bajan, probablemente consume nutrientes con rapidez. Un pH que cambia lentamente puede ser normal; saltos diarios grandes justifican revisar alcalinidad del agua, limpieza y tamaño del depósito.
No persigas una décima corrigiendo varias veces al día. Haz cambios pequeños, espera a que la solución se mezcle y vuelve a medir. Nunca mezcles correctores concentrados directamente entre sí ni los viertas sobre raíces.